Corozal se distingue por sus montañas y, según la comunidad de Platea, también por sus tostones. El Tostón de Chela se ha convertido en un spot imprescindible para los amantes del plátano: dicen que son perfectamente fritos, con el equilibrio ideal entre textura crujiente y suavidad interior.
Corozal se distingue por sus montañas y, según la comunidad de Platea, también por sus tostones. El Tostón de Chela se ha convertido en un spot imprescindible para los amantes del plátano: dicen que son perfectamente fritos, con el equilibrio ideal entre textura crujiente y suavidad interior.